Sólo se le tiran piedras al arbol que da frutos. Lo has olvidado, pero la vida crece con o sin raices, con soledad o compañía, con o sin agua. Aflorado por la entemperie, resiste, siempre resiste. Y como siempre yo, llegué a incordiar. Seguro que no fuí de los primeros, pero como siempre, me costó llegar...

Se acerca la tormenta, pero estará preparado, ha pasado ya muchas de esas ... es fuerte

Os espero en la siguiente captura ...

El otoño en Laroya es emblemático. Laroya es un pequeño y emblemático pueblo en la sierra de los Filabres de Almería, del cual estoy orgulloso de sentirme en mi casa. Laroyense de adopción, tengo que reconocer que este rinconcito es una paz para mi alma y no hay fin de semana que en mi pensamiento no esté el volver allí, aunque sea para pasar unas horas. Y cuanto mas, en la época de otoño.

En el camino de la Balsa del Común podemos encontrar escenas como estas. Se trata del paraje llamado, el Charcón del Buey. amarillos y ocres se mezclan en este acantilado para hacernos el paseo mucho mas apacible. Sin duda una ruta, que espero no dejeis de visitar.

Si quereis un alojamiento cercano y disfrutar de una salida sin igual, os invito a que visiteis los Cortijos Rurales de la zona, como por ejemplo www.reulalto.com. No saldréis defraudados.

Espero que os haya gustado la fotografía, os espero en la siguiente ...

El Cabo de gata es una fuente inagotable de imágenes. Desde la mas absoluta oscuridad hasta el rayo de luz mas fugaz aportan un caracter pictórico sensacional e inigualable que merece la pena captar. Hasta ahora, nunca me he arrepentido de salir temprano y hacer unos cuantos kilómetros para encontrar los mismos paisajes con diferentes matices. Incluso a veces ni siquiera es necesario ir a fotografíar, basta con tomar un paseo, salir a correr, sentir la brisa marina, humedecer tu piel con la bruma matutina o símplemente virvir las emociones de lo que te rodea ...

Espero que os haya gustado, nos vemos en la siguiente ...
Las horas tempranas de la mañana a veces son traicioneras. La oscuridad y el frío me hacen perder las fuerzas y los ánimos de tal manera que dejar el calor de las sábanas para envolverse en nieblas y humedad, a priori puede ser el mas lúgubre de los escenarios. Sin embargo, la mayoría de las veces son el mejor botín que cualquier fotógrafo puede encontrar, luces indirectas, nubes y colores tenues, contrastes de temperaturas, soledad en el ambiente, susurros de viento y un especial placer por encontrarte tu frente a la fotografía.

La iglesia de las Salinas de Cabo de Gata es un hito fotográfico que a la mayoría de los fotógrafos nos cautiva. Yo creo que no la había fotografiado como se merecía, para mi el motivo era muy interesante y la bruma baja y las nubes tempranas hacía el resto para que la captura mereciese la pena.

Espero que os haya gustado. Os espero en la siguiente.


Como en la anterior entrada os expuse, posteriormente a la exposición en la Diputación de Almería, tuve la grandísima oportunidad de poder participar junto con algunos de los mejores fotógrafos del Grupo de Fotografía Almeriense, de una exposición colectiva centrada en los rincones de la província de Almería. Unos rincones que nos evocan y nos llevan a pensar en lo maravilloso que es nuestro pequeño rincón del sureste español.

La lista de fotógrafos que participaron en la exposición fué:

Rafael Fenoy Lopez
Jesus Ferrer Estrada
Francisco García Sierra
Bruno Herrera Gonzalez
Francisco Jose Hidalgo Guerrero
Patricia Izquierdo Ortíz
Francisco Jose Ruano Rodriguez
Germán Rubia Salvador
Pepe Ruiz Hernandez
y por supuesto yo ...

Hubo calidad a raudales, fotografías magníficas de nuestra querida Almería. Se harán muchas mas ediciones de exposiciones con este pedazo de grupo, así que os mantendré informados.

Aquí por supuesto, la foto familiar de los miembros del GFA


Aquí estoy yo, posando con una de mis fotografías

Y para terminar, diferentes escenas de la exposición.






Espero que os haya gustado, os espero en la siguiente.

Nota: Algunas de las fotografías han sido facilitadas por el fotógrafo Pepe Ruiz.

Un día extraño el de ayer. Comenzó con una inmensa tormenta en la ciudad de Almería. Casi daban ganas de quedarte sentadito en el sillón y disfrutar de una buena manta, un café caliente y mi último libro de fotografías de Mellado.

Teníamos pendiente el realizar la excursión al castañar de Paterna del Río, pero después de ver las previsiones meterólógicas, nos echábamos atrás. Conforme se fué desarrollando la mañana, vimos que el viento iba despejando las nubes. Fue entonces cuando decidimos coger el coche y Lholy y yo nos marchamos sin pensárnoslo.

Sin embargo, nuestra sorpresa llegó cuando al llegar a los pies de Sierra Nevada, nos encontramos con la montaña sumisa en una nube de viento y granizo que no dejaba ni plantar el trípode. Fué entonces cuando decidí coger la camara a mano y hacer cuatro fotografías para acabar con el mono fotográfico con el que había subido hasta allí. Esta fué una de ellas.

Espero que os guste. Nos vemos en la siguiente ...

Es mejor vivir en el desierto que tener el corazón desierto.

Allá a lo lejos, en la cumbre encaramado, "el vigilante" hace, a los pies de Alfaro, su labor titánica encomendada por milenios. La luz de atardecer es muy agradecida, y mas por estos lares, donde la irradiación de la noche comienza. Da gusto pasear por el desierto a esas horas ...

Espero que os haya gustado la captura, nos vemos en la siguiente.