Despues de tanto tiempo en este parón del blog, muchas cosas han acontecido. Hoy os dejo una captura que realicé una madrugada de verano. Hubo unas semanas donde, junto con mi amigo Rafa Fenoy, nos levantamos a eso de las cinco de la mañana para fotografiar con el alba algunos lugares entrañables del parque natural de Cabo de Gata.

Esta captura es el resultado de uno de esos días. Se trata del embarcadero natural de la cala conocida como "El Playazo de Rodalquilar". En tiempos de la edad media, los árabes tenían aquí un embarcadero natural que aprovechaban para el transporte entre la torre situada cerca de la playa y los navíos bereberes del mediterraneo que fondeaban mar adentro. Un lugar magnífico, solitario, nostálgico y sobre todo un lugar para volver ...

Durante el mes de Agosto, nuestra compañera del "Grupo de Fotografía Almeriense" (GFA), Mari Carmen Moreno, nos brindó la posibilidad de participar en una exposición conjunta en la localidad de Oguijares, Granada, bajo el lema "Agua".  Tanto mi mujer, como yo participamos; Yo con esta captura y mi mujer con la fotografía "La balsa del Común". La exposición estuvo abierta al público en la biblioteca pública desde el 17 de agosto al 14 de septiembre.

Nuestro genial amigo y miembro del GFA, Pepe Ruiz, ante la imposibilidad de desplazarnos para poder ir a ver la exposición, nos deleitó con una captura suya con nuestras fotografías.


Pepe posando con mi fotografía.


Pepe con la fotografía de Lholy



Dedicado a ese gran fotógrafo
con el que compartí muchos amaneceres.
Rafael Fenoy.
Mi mensaje: "No subestimes el poder de las sombras"


Un canto a la serenidad y al sosiego. Esas horas de la mañana siempre lo són. Temprano, muy temprano, la costa almeriense brinda muchas posibilidades para rellenar el alma. Aun recuerdo el olor a mar salada de aquella mañana y la emoción que nos llevamos, otro gran fotógrafo que me acompañaba, Rafael Fenoy ,cuando vimos aquellas nubes en el horizonte.

Es un gran placer, cuando te levantas a las cinco de la mañana para encontrar sitios así y todos los componentes atmosféricos se conjuran para facilitarte las cosas.

Como siempre, el objetivo es divertirse observando y disparando. Sin mas pretensiones. Relajarse rellenando píxeles. Por lo tanto, objetivo cumplido.

Espero que os haya gustado, un saludete a todos y hasta la próxima captura.

Jose.

A cualquiera de las modelos que podemos ver en cuanquier pasarela del mundo jamás se le habrán hecho tantas fotografías y dedicado cuadros al óleo como este mágico lugar de la costa almeriense. El arrecife de las sirenas, esa casa mágica, ese lugar de encuentro de luz y rocas, sal y espuma, movimiento y quietud. Y precisamente, esa magia que desprende es la que te hace repetir para ti mismo la misma instantánea que todos los fotógrafos almerienses tienen. No me preocupa, yo la quería para mí.

La luz no era la adecuada, el encuadre, ni muchísimo menos, el cielo no acompañaba, el motivo, muy trillado, es decir, todas las papetelas para que no sea una buena fotografía. Pero desde luego, en la serie de mis últimas fotografías de costa, no se podía quedar sin aparecer esta maravilla geológica. Este verano me propuse relajarme con la fotografía, olvidarme del agobio de buscar la fotografía perfecta, que me obsesiionaba a nivel temático, tecnico y de interés. Creo que lo estoy consiguiendo para volver con mucha mas fuerza. 


Esta captura fué realizada el otro día durante la quedada de Grupo de Fotografía Almeriense. Tengo que reconocer que jamás había estado por esos lugares, y mucho menos pasado del mirador. Pero el sitio me gustó muchísimo, tiene múltiples posibilidades.

Pasamos una tarde noche fantástica, con gente fantástica. Y con lo que a mi me gusta la juergaaa!. Encontré este grupo, casi por error. Seguía a Germán Rubia desde flickr hasta facebook, porque me encantaban sus fotografías y me encontré un lugar donde conocí a Pepe Ruiz, Jesus Ferrer, Ruano, Urci, Rafa Fenoy, Mar y todos los demás.


Un saludete a todos. Nos vemos en la siguiente .....


"Dedicada a Pepe Ruiz, por trabajar para hacer
disfrutar la fotografía."




Reflexionando sobre la fotografía, he llegado a la conclusión que esos altibajos fotograficos y emocionales que a veces sufro son fruto de la subjetividad emotiva que tienen cada una de las capturas. Normalmente el visionado de una fotografía debería estar relacionado con el contexto de la persona que mira, no sólamente con reglas de composición, ni siquiera con las condiciones de exposición de su luz. Entiendo que la Fotografía es, ante TODO LUZ, pero también puede ser la emotividad que transmite una sombra. A veces, uno defiende lo indefendile, pero es ley de vida.

Ayer, mi amigo Pepe Ruiz me dejó un par de fases, que pienso gravármelas a fuego en la cabeza:

"La foto es subjetiva, lo que tu piensas que es malísimo, llega un despabilao y te dice que es una genialidad y al contrario"

"Una vez dominada la Técnica, la fotografía es pura subjetividad"

Espero que os gusten esas sombras.

Jose.

Pd. Luis, Tu no mires que me caneas ....

Esta escena casi parece de una escena de teatro. Me gusta mucho esa luz polarizada que dan los espacios interiores, que hace que la saturación de los colores trabaje de forma justa.

Fué captada en el mercado de Dublín, cerca de un puesto de sombreros, en el momento en que nuestro personaje veía pasar una chica muy guapa. No pude fotografiarla porque venía una pareja en mi dirección que se metían en el encuadre y que veía con el rabillo del ojo. Así que me decidí por coger éste trozo de la escena.

Eso sí, me gané una torta, menos mal que estaba por allí mi mujer, Lholy, para refugiarme a su lado. Aunque desde luego nadie me quitó la correspondiente mirada desafiante, ja ja ja. 

Espero que os haya gustado, nos vemos en la siguiente ...
Cuando pienso en mis hijos no puedo dejar de pensar que el tiempo pasa muy deprisa. Se trata de un eufemismo inconsolable y destructor. Hace cuatro días parecías un adolescente jugándosela a tus padres, haciéndoles sufrir lo que el destino tiene preparado para ti mismo. Supongo que me quedan unos duros siguientes treinta años.

Esta fotografía me hacía pensar en esos pequeños momentos fantásticos en los que descansas de uno mismo para reunirte con las personas que quieres, una cervecita con los amigos, una sonrisa de un desconocido o un reflejo de una mesa observadora.

La fotografía fué tomada en un pub de Irlanda, donde los amigos, los buenos amigos iban a tomarse unas pintas juntos y disfrutar de la música Irlandesa, sin problemas, sin fotografías, sin pensar en sus siguientes treinta años.

Os espero en la siguiente captura.




Tengo que reconocer que hace tiempo que me muestro bastante insatisfecho personalmente con mi trabajo fotográgico. La falta de alma, el vacío fotográfico y compositivo, son lastras mentales que generan pensamientos que se afianzan cuando algún otro observador te lo pone de manifiesto, como últimamente me ha ido sucediendo.

Grandes amigos y fotógrafos me ha dicho una y otra vez que son cosas que ocurren normalmente en la vida del fotografo y el artista, y a veces, me gusta incluirme en ese selecto club. Periodos muy generosos en resultado y otros no tan fructíferos.

Durante este tiempo, me he vuelto muy autoexigente y muy calculador hasta el punto de suponerme que hacer una captura fuese un auténtico calvario, repasando todo el flujo de captura una y otra vez para fallar sino en una cosa, en otra. Dejar de disfrutar con la captura, puede ser muy grave, casi para entrar en coma. Sin embargo, he aprendido a observar mejor la escena, darme cuenta de acontecimientos que en un tiempo pasado hubiesen pasado desapercibidos totalmente, he aprendido a perder parte de esa vergüenza ladrona de escenas a los desconocidos y a fijarme mas en las luces, pero tambien mas en las sombras.

Porque en fotografía, al igual que en la montaña, a veces hay que aprender a disfrutar mas el camino y no obsesionarse con la cumbre ...

Os espero en la siguiente captura ...